En el paraíso de tus ojos,
me pierdo porque estoy perdida,
en la paz de tus labios,
me encuentro por ti protegida.
Aunque tengo mi alma herida
siento la seducción de tus caricias
Porque tu presencia sana mi vida
Y tenerte para mi es una delicia
En ti, vivo amándote,
y muero al sentir el calor de tus labios sobre los míos
Luego despierto llamándote,
y duermo con el temor de amanecer y no estar contigo –
Marisa Viazzi