Yo imagino un paisaje de ensueño
y unas playas cercanas a la ilusión,
donde el azul ostenta manso cielo
y la arena pálida convoca al amor…
Yo imagino un paradisíaco romance,
de fragancias desnudas que se tientan,
de emociones sensuales que se atraen,
de sendos corazones que se entregan…
Yo imagino un crepúsculo perfecto:
el rey dorado cae, e incendia el mar;
la pasión llega y calienta los cuerpos,
sólo los dos, y nuestro deseo de amar…
¡Yo imagino a los amantes selectos
rindiendo pasional tributo a su amor,