Muchos años de estar juntos,
De estar unidas nuestras almas,
Y ahora, las habladurías
Me están quitando la calma.
Sentí cómo el frío del acero
A sangre fría atravesó mi corazón,
Era ira, era piedad, era miedo
De que pueda perder la razón.
Comprendí porque se llora,
Comprendí porque se mata,
Pero mi alma con su luz aflora
Y ví que a la vida eterna, sólo Dios nos llama
Marisa Viazzi