Genealogías
María Victoria ha investigado por casi dos décadas la genealogía de
las familias cartageneras encontrando también descendencia de algunas
de estas familias en países tales como Panamá, Costa Rica, Cuba,
Estados Unidos, Perú, Ecuador, y Venezuela.
La ciudad de Cartagena de Indias era el puerto mas importante del
Caribe. Por ende la corona enviaba a sus funcionarios a establecerse
primero en esta ciudad, y luego eran desplazados a otros lugares del
reino.
La ciudad más fortificada, dos islas fuertemente amuralladas, era
presa muy apetecida por los piratas y potencias extranjeras. Hubo
tres demoledores ataques en tres siglos que arrasaron con la ciudad.
El primero por Inglaterra, con Francis Drake en 1587. El segundo por
Francia con el Baron de Pointis a la cabeza en 1687. Y el último de
nuevo por Inglaterra donde les ganamos la partida con la derrota más
grande sufrida por este país, en toda su historia.
Por un lado el enemigo era el Almirante Vernon a la cabeza y por el
otro el gran Blas de Lezo. Héroe cartagenero por excelencia. No
obstante, olvidado y desacreditado por su patria España. Recientemente
lo han colocado en el puesto que se mereció toda la vida.
En fin, que los cartageneros han vivido durante casi cinco siglos
dentro de estas murallas; la fundaron, la construyeron, la
defendieron, la reconstruyeron cada vez que la destruían; pagaron un
precio muy alto al independizarse de España; las familias sufrieron
devastación total, se arruinaron completamente.
Sobrevivieron 6 mil personas de 18 habitantes en la ciudad. Con mucha
gallardía las madres viudas tomaron el mando de las casonas y los
negocios; con tesón y muchísima perseverancia hicieron que las
generaciones siguientes perduraran en Cartagena hasta nuestros días.
De todo lo anterior, ha quedado una tradición oral con cuentos,
leyendas, fantasmas, y la historia escrita gracias a los grandes
academistas como Arrázola, Bossa Herazo, Lemaitre, Jiménez Molinares,
Piñeres Lemaitre, Posada Gutiérrez, Corrales, Urueta, etc.
Sobrevivieron también casas e iglesias coloniales, castillos y
murallas. Y las familias. Gracias al nivel de importancia que siempre
se le dió al núcleo familiar.
Es a estas familias a las que María Victoria les dedicó este libro.”






