Sublime e imponente serenidad nocturna .
La luna viajaba entre las estrellas Y y se confunde con el silencio de la vida.
Noche calma… y cada vez más bella.
Ha callado el viento y se anuncia la aurora,
Un pesado silencio abruma mi corazón.
Noche visitada por duendes y por hadas,
Noche que al admirarte me llena de ilusión.
Noche tranquila de luna creciente,
A veces fría y callada,
A veces tibia y enamorada,
Pero oscura y misteriosa siempre.
¡Noche! Conviérteme en el poeta de las almas,.
Que a la luz de las estrellas, cuando estás en calma,
contemple el tesoro misterioso que en la oscuridad escondes.
¡Que sea yo, noche admirable, el poeta de tu silencio insondable!